Escapando de mi rutina… emprendí un pequeño viaje,
Sin adivinar lo que pretendías, pero queriendo que a tu vida
encaje.
Cada kilómetro un paisaje nuevo, cada música un misterio,
Si mi locura te enreda, tu léxico me forma un imperio.
No puedo dejar de observarte, hay algo en ti que no
entiendo,
Tal vez tus posturas extrañas, tal vez te estoy aprendiendo.
Te noto abrumado, quizás algo cansado, te animo a reposar
Pero no es lo que tienes en mente, tu boca intercepta la mía…
sin preguntar.
Yo sólo lo acepto, algo en mí lo quería y entre juegos voy
cediendo...
Mi cabeza y mi cuerpo pelean y tú no lo estás comprendiendo
Tu conocimiento te anima a continuar, tu sabia lengua
recorre el camino…
… Hasta ahora desconocido, tus manos expertas la acompañan y
te animo…
Para entonces ya no soy dueña de mí, y tomas posesión de mi
cuerpo
No te imaginas lo que me haces sentir, exploras cada parte y
me envuelvo,
No te queda lugar oculto y así entonces fue como de nuevo
Atraviesas el húmedo túnel de mi resistencia, una y otra vez
Nuestras necesidades fueron las mismas, ¿lo ves?
Probé la vida eterna una sombría tarde, detrás de una
mirada de cristal,
Al arrullo del cantar del mar, que se convirtió en rugido en
mi vientre lleno de ti.
Desde entonces eres el galán de mi noche solitaria,
El recuerdo de tus manos aún acaricia mi cuerpo
Apenas un pensamiento me vuelve precaria
Y sola esta vez… alcanzo el cielo.
Jamás olvidaré que encontré la vida eterna una sombría
tarde
Detrás de una mirada de cristal, al arrullo de la voz del
mar… así pude amarte.
