De una taza de Colada Morada y una guagua acompañada,
quise escribir este verso pero resultó tan converso
de bebidas y comida quería hablar,
y solo amor, tu amor... me quiso acompañar.
Un sabor agridulce percibe mi boca,
entrelazando sabores que a cualquiera provoca,
piña, mora, fresas y arándanos
esos son nuestros besos que van desplazándonos.
Ninguno requiere un encuentro con antepasados
tenemos nuestro presente que no ha sido truncado
No precisamos de un cuento que ya ha sido contado.
Una taza de Colada Morada, bastó solamente,
para traerte conmigo y recordarte de repente,
ahora mi guagua de pan añora el amor ...
ese amor que juraste para siempre.



No hay comentarios:
Publicar un comentario